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lunes, 30 de marzo de 2015

Lo tienes a tu lado silencioso y dormido


Lo tienes a tu lado silencioso y dormido.

 Lleva toda la noche exigiendo amor y caricias.

Y así se pega a tu lado todos los días

y todas las noches sin descanso.

Lo miras dormir y en tus ojos brilla una luz

que haría palidecer al mismo sol si te viera.

Y una vez más lo miras y lo besas

mientras en su cara se dibuja una sonrisa satisfecha.

Desde que nació no te has separado de él.

Te exige amor y tú le darías hasta el último aliento.

 

Para todas las madres

 

Rafa Marín

Te miro y sólo veo tu sonrisa


Te miro y sólo veo la sonrisa

que dibujan tus labios.

Rojos como mi sincero corazón enamorado.

Tus ojos,

tan bellos que los quiero

siempre reflejados en los míos

en estas frías tardes de invierno.

Tu piel tersa,

que se eriza al contacto de mis manos.

Y cuando hablas callan hasta los pájaros

sus dulces trinos para escucharte.

Y sueño con tenerte siempre a mi lado.

Compartiendo esta vida que se nos ha dado.

Con llenarte de besos y poemas cantarte.

 

Rafa Marín

De placeres se llenó tu vida


De placeres se llenó tu vida.

Musa, que por tus besos todos cantaban. 

Te llenaros de regalos por un momento de amor

y tú zalamera nunca dijiste qué no.

Todos excepto él.

Siempre sentado en el mismo rincón.

Siempre callado y mirando a la nada.

Hoy despechada te acercas a esa mesa

siempre en el rincón donde se sentaba

y sin hablar nada esperas lo que él haga.

Y así sin decirte nada desplegó

el blanco bastón que en un bolsillo guardaba.

Te sonrió y a la vez que se marchaba recitaba

un poema de amor. sobre un ciego

que nunca vio la belleza del olor a mujer que amaba.

 

Rafa Marín

 

Los canales relucían bajo la luz de los farolillos


Los canales relucían con la luz de los farolillos

que colgados brillaban como estrellas cercanas.

Las góndolas vienen y van con sus enamorados

y en tus ojos la melancólica sensación

de que a ti nadie te ama.

Él aparece en la escalinata con su frac

y una botella de champagne y dos copas.

Se acerca a ti y sin mediar palabra

te acerca una de las copas llena.

Ahora acomodada en una góndola vas

recorriendo los canales que ya no brillan.

Sólo una inmensa luna se refleja en sus ojos

y en tu cara una sonrisa.

Él acaricia tus manos y tu se las besas.


Rafa Marín

Estoy tumbado


Estoy tumbado, mientras entre mis manos

jugueteo con mi viejo diario.

Me guía el azar y te encuentro ahí,

entre mis recuerdos.

Me asalta el dolor ya antiguo de tu marcha.

Que hermosos fueron aquellos meses de aquel verano.  

Aún puedo ver cómo nos conocimos

en una terraza junto a la playa.

Tú tomabas un helado de vainilla

y yo torpemente derrame el café junto a tus pies.

Te sobresaltaste,

mientras en mi rubor balbuceé una disculpa.  

Rompiendo a reír me dijiste tu nombre

y me ofreciste una silla a tu lado.

Pasaron pocos días antes de que te mudaras a casa.

Fueron días de navegar por la costa y de cine.

Fueron noches llenas de amor.

Pero llegó de pronto el final del verano

y en tu rostro se dibujó una sombra.

Me pediste que te acompañara en tu viaje tras el sol.

Tonto de mi, contesté que no.

 

Rafa Marín

domingo, 29 de marzo de 2015

Para mi sumisa diablesa (5)


Te imagino ahora que la distancia nos separa.

Arrodillada en aquella camilla de cuero negro.

Con tu cuerpo bañado en aceite u los grilletes puestos.

La mordaza que en tu boca resalta como un corazón

y tu piel que tiembla con el delicado roce de la vara.

Apéndice que en mis manos cimbrea

justo antes de caer sobre tus desnudas nalgas.

Y mi alma se eleva con el gemido callado que sueltas.

Cuando me desafías con la mirada y se pinta una sonrisa

en tu cara al verme levantarla de nuevo.

Tu mi esclava y yo soy para ti amo.

Mi ser que a ti está atado, confundido en este rol

que aceptamos por el simple hecho de ser un juego.

 

Rafa Marín

Allí donde los sueños duermen


Allí donde los sueños duermen,

van volando mis ojos.

Allí donde todo es posible

está esperando mi alma.

Ese es el lugar donde te espero,

para poder encontrarme contigo.

Sin esta cruel distancia

que es el tiempo que nos separa.

Yo sólo soy un cuerpo viejo

y tú una chiquilla alocada.

Cómo quisiera nacer de nuevo

y dejar pasar el tiempo

antes de acercarme a tu casa.

Para decirte suave al oído.

Por ti he vencido al tiempo

y ya puedo morir tranquilo.

 

Rafa Marín

 

Me encontró la tarde


Me encontró la tarde aferrado a tu recuerdo.

Como un ratón atrapado en un cepo

y no sabe qué le deparará el futuro incierto.

Tu nombre,

al que cada día me asomo con esa naturalidad

que me hace creer que estamos juntos otra vez.

Pero que también me habla de lo lejanos que estamos

y lo profundas que son las aguas de este mar que nos separa.

Ayer cuando entre confidencias te contaba

y que hoy ya no te cuento.

Por no parecer un engreído que por tu vida clama.

 

Rafa Marín

Sólo dime si alguna vez has amado


Tan sólo dime si alguna vez has amado.

Si alguna vez has sentido el roce

de unos labios contra tu piel

y un temblor te ha recorrido

desde la cabeza a los pies.

Dime si tal vez,

una mano sobre la tuya se ha posado

y como mariposa ha jugado a llenarte de placer.

O quizás has encontrado unos ojos

que sin hablar te han llenado el alma

con miles de historias que quisieras conocer.

Porque yo, con solo pasar a tu lado,

he notado ya lo ves,

un calambre que mi cielo ha cegado

y ya no quieren mis ojos

otra cosa que volverte a ver.

 

Rafa Marín

Cómo no amarte


Cómo no amarte.

Si cada día te presentas ante mí

con una sonrisa en los labios

y compartes un café

que preparas al instante.

Si con un buenos días Rafa,

me haces olvidarme

de todos los problemas con que la noche

y sus rincones saturaron mi alma.

Cómo no amarte,

si zalamera e inquietante,

me preguntas si me gusta esa camisa

que esconde la redondez de tus senos,

que imagino llenos de la vida

que en ti resplandece. 

Cómo no amarte,

si leyendo mi mirada, t

e marchas ruborizada

y dejas caer todas las tazas

y te quedas un momento ahí

mirándolas ausente.

 

Rafa Marín

La noche calurosa de verano


La noche calurosa de verano

me sacó de la cama invitándome al paseo.

Caminaba distraído por la playa,

salpicada de cuando en cuando

por las pequeñas fogatas.

Donde grupos de jóvenes iluminan a su luz

sus deseos de juegos y amor.

Te descubrí sola,

sentada en aquella pequeña toalla

y con los pies descalzos.

Parecías tan triste y desvalida,

que sentándome a tu lado

quise saber cómo te encontrabas.

Al levantar la cabeza tus ojos llorosos reflejaron,

los miles de estrellas

que aquella noche el cielo cargaba.

Bastaron una sonrisa y un café

para que acabásemos la madrugada

entre las sábanas de mi cama.

Me dormí apoyado en tu regazo

y al despertar sólo estaba

aquella pequeña toalla sobre la que te sentabas.

 

Rafa Marín

Han pasado tantos años


Han pasado tantos años, He olvidado tantos sueños.

Viajera de aquel tren que yo sólo tomaba para verte.

Tú, casi una niña que despuntaba su belleza

entre todas las demás universitarias.

Yo, embutido en aquel uniforme que me hacía parecer fiero.

Cómo no podía dejar de ser,

acabaron tus ojos mirando los míos

que no podían dejar de mirarte.

Y tras esos reproches, que en ti eran una forma de hacerte notar.

Acabamos paseando por aquel parque, testigo de nuestro amor.

El tiempo y sus andares hicieron

que me marchase a ganar guerras lejos de tus besos.

Tú me olvidaste y otros besos ocuparon tu tiempo y tus necesidades.

Hoy he vuelto.

Y junto a este olivo que es guardián de tus restos.

Lloro por tu recuerdo.

 

Rafa Marín

Florecen los sentimientos


Florecen los sentimientos

en este día de sol y buenos recuerdos.

Se iluminan mis ojos cuando te veo

paseando descalza junto a la orilla

de esta playa que es mi vida.

Sonriendo te recibo y tú corres

a mi encuentro con los brazos abiertos.

Ya no eres la niña de ayer.

Los años han marcado tu piel

y moldeado tu cuerpo.

Aún recuerdo las furtivas miradas,

los roces de dedos y aquel primer beso.

Recuerdo cuando te marchaste del pueblo

acuciada por el hambre de saber

cómo era el mundo fuera del campo.

 

Rafa Marín

Cada verso me sorprendo


Cada verso me sorprendo con la imagen de tus ojos.

Cada coma que pongo, cada pausa que hago,

cierro un momento los ojos y me recreo en la figura

de tu cuerpo recortada por la luz que aquella tarde

entraba por la ventana de la habitación.

Han pasado los años y otras siluetas se dibujaron

en aquella ventana que daba al mar y llenaron

mis veranos de hambre y de soledad.

Hoy recuperada la calma

y aplacado el deseo aún te recuerdo.

No eras la más guapa ni la más osada.

Pero sí a la única que amé.

 

Rafa Marín

Condenado al silencio


Condenado al silencio tengo en mi boca al verbo.

Sin nombrarte voy por esta estrecha calle que es mi vida.

Donde el cielo se llena de balcones y macetas,

que sólo dan flores rojas y amarillas.

Y no permiten que se asomen a mi vista las lunas llenas

que son tus ojos y tu nombre que no digo,

como si fuese un pecado amarte sin esperar

que las sombras llenen mi cuarto.

Quisiera salir a esta misma calle y gritarle

a todo el mundo que tú eres esa diosa,

que cada noche en mi cama llena de dicha mi cuerpo

y hace latir el corazón en mi pecho.

 

Rafa Marín

Pasó la tarde entre el roce de pieles y labios


Pasó la tarde entre el roce de pieles y labios,

desnudos. ardiendo en el fuego del deseo.

Pasó entre gemidos al oído susurrados

y gritados a los cuatro vientos.

Tu cuerpo perlado de deseo y sudor,

mi cuerpo que atrapado en ti va provocando

el temido y esperado momento del orgasmo.

Agotados nos reímos como adolescentes alocados.

Nos sorprende la noche y dejamos asomarse

a la luna por la ventana abierta.

Altavoz de esta tarde en la que nos amamos.

 

Rafa Marín

Para mi sumisa diablesa (4)



Te espero con la impaciencia

de aquel niño que sabe cierto su regalo.

Tú como culpable que espera un castigo,

miras anhelante.

Y tus manos a la espalda atadas

cruzan los dedos en ritual suplicante.

Mientras mi deseo se muestra

ante tus ojos desafiante.

Me pides sujete del pelo tu cabeza

mientras en tu boca abierta

busco el placer supremo

de tus labios que oprimen mi carne.

Así van pasando una tras otras las horas

de esta noche de lujuria, que compartimos.

Tú como sumisa y yo como tu amo.

Y al filo mismo del amanecer,

con los ojos de lágrimas cargados,

desafiantes me miran.

Mientras con la boca sujetas la correa.

 

Rafa Marín

jueves, 26 de marzo de 2015

Vivo en esta cárcel de amor

Vivo en esta cárcel de amor
que son tus miradas y mis silencios.
Tus risas destempladas
que sabes provocan mis celos,
cuando coqueta en mis narices
te luces ante ellos.
Patanes de pocas letras y gesto grosero.
Pero si tú supieras que por ti estoy muriendo.
Que vendería hasta mi alma por un solo beso.
Por el valor necesario para atraparte en mis brazos
y decirte “TE QUIERO”.
Pero mi boca está llena de silencio
y mis ojos sólo ven a los gañanes y sus galanteos.

Rafa Marín

Atrapado en tu mágica poción

Atrapado en tu mágica poción.
Abocado a la servidumbre que exiges.
Sin remedio ni razón.
Poco a poco voy llegando a tu final.
Me libero de ti con pena en el corazón.
Y al fin siento alivio al saber
que en un tiempo tú no regresarás.
Que equivocado estaba.
Al volver la mirada atrás,
te encuentro aferrada a mi espada.
Como un mandril hambriento
que sólo devora almas.
Tanto penar por qué.
Tú que no aportas nada
y que siempre estás ahí,
esperando que baje la guardia
para saltar de nuevo sobre mi espalda.

Rafa Marín

miércoles, 25 de marzo de 2015

Lo sabía antes de ni siquiera mirar

Lo sabía antes de ni siquiera mirar.
Y sabiendo que serías mi mayor error,
de cabeza entre tus brazos me fui a posar.
Mis noches se llenaron de risas locas,
los días de amor al despertar.
 Poco a poco en tus ojos se fue dibujando
esa sombra que siempre temí ver nacer.
Hoy solo,
desde este portal miro por si alguna vez estás,
pero sé que tú nunca volverás.
Así voy dejando pasar los años.
Escribiendo poemas en mi viejo cuaderno,
 el mismo que no leerás nunca más.

Rafa Marín

Para mi madre

Hoy mientras me bebo la vida de un trago,
pienso en qué sería de mi vida si tú te vas.
Y mis ojos como dos estrellas
sólo pudieron ponerse a llorar.
Qué  será de mí ese amargo día que seguro llegará.
Daría de mi vida diez años, si tú los pudieras aprovechar.
Mamá, me siento tan chiquito. Tan perdido y desvalido.
Pero no quiero pensar en ese futuro.
Sólo quiero recordar aquellos años
en los que en tus brazos me tenías, amado y seguro.
No sé por qué pienso estas cosas.
Será porque hace tanto que no hablamos.
Tanto tiempo que no reímos frente a un café tú y yo solos.

Rafa Marín

Comienzo a soñar otra vez

Comienzo a soñar otra vez.
La nostalgia me lleva a buscarte
entre las sombras de esta calle
que tantos recuerdos me trae.
Fue una noche de abril.
el aire estaba lleno de olor
a incienso y azahar.
caminaba despacio y te vi.
Sola y desamparada.
Caminabas con los brazos aferrados a ti.
Levantaste la mirada y perdidamente
me enamoré allí de ti.
Pasó la primavera, tan rápido que el otoño
me sorprendió al marcharte.
Desde entonces,
el invierno está sobre mis hombros.

Rafa Marín

Me miras con esos ojos...

Me miras con esos ojos,
melancólica mirada.
Con el pelo que del oeste
"Mayestril" pintó de escarcha.
Con las manos tendidas y vacías.
Con los sueños rotos
y tu nombre olvidado.
Sentada bajo un pórtico
que te salva del agua
y te oprime de frío.
En tus labios una sonrisa,
sin carmín ni ganas.
Y por mensaje un cartón,
que sólo dice que no tienes casa.
Rebusco en los bolsillos
y sólo encuentro arena y desilusión.
Tímido me acerco y en tu mano pongo
un poco de lo que hoy me ha sobrado.

Rafa Marín

Se despierta mi ánimo

Se despierta mi ánimo con la luz de la mañana
que se cuela por una rendija de la ventana
y me da de lleno en la cara.
En mi boca se dibuja una sonrisa cuando me llega
el olor a café recién hecho y a pan tostado.
Tu voz que me reclama a tu lado me hace saltar de la cama
y te sorprendo en la cocina.
Con mi camiseta del pijama, que es lo único que llevas puesto.
Y no imagino de la vida mejor momento.
Despertar a tu vera y de tu sonrisa ser dueño.

Rafa Marín

Vuelves sin previo aviso

Vuelves sin previo aviso,
con los ojos callados y la mirada baja.
Me sorprendo al abrir la puerta
y se me muere el alma.
Tú, con esa carita de ángel,
que ahora está demacrada.
Que me habla de los azares
que la vida te tiró sobre las espaldas.
Y sin decir nada te cuelas otra vez en casa.
Despiertas la luz en ella como si...
hubieran quitado mil años de silencio.
Hasta el perro se acerca y loco de alegría
corretea como un cachorro.
Todos mis reproches se fueron de pronto
y me queda esta sonrisa que tanto te gustaba.

Rafa Marín

Me sorprende la mañana

Me sorprende la mañana
con esta alegría inesperada.
Quizás el manto de lluvia primaveral
que hace florecer los campos,
sea el impulso que necesitaba.
Pero verte despertar sonriendo
es un regalo que no me esperaba.
Me haces sentir tan bien,
que te entrego mis sentimientos
sin envolver en locuaces palabras.
Mirarme en tus ojos
y descubrir renovadas promesas.
El sueño que perseguí
y que la noche me dio sin reservas.

Rafa Marín

Para mi sumisa diablesa (3)

Tiemblas como lo hace la última hoja
que se aferra a la rama que habita.
Mientras la brisa pugna por hacerla volar.
Te miro a mis pies, desnuda y entregada.
Y tú, me retienes la mirada con esos ojos
que hoy están acuosos, llenos de ese brillo,
que me dice que más que miedo lo sientes es placer.
Y dejo caer la fusta sobre tus nalgas expuestas,
sin la intención de rasgar tu piel.
El golpe sólo quiere hacerte notar la quemazón
que tanto te gusta y que hoy provocas.
Mientras yo, erguido y dominante,
lucho por mantener el tipo y no caer a tus pies,
para con besos recorrer el verdugón.
Simulando que soy quien domina esta situación,
pero en mi interior todo se arremolina,
deseando acabar el castigo para entre mis brazos mimarte.

Rafa Marín

martes, 24 de marzo de 2015

Salto al vacío

Salto al vacío,
sin más protección que mi fe.
Quién me lo iba a decir,
me rompí contra el suelo
frío de tu ausencia.
Recuerdo,
cuando jugaba
a dejarme caer hacia atrás
y tú siempre me salvabas de caer.
Reías, pero a veces,
en tus ojos yo veía esa duda
que hoy se hizo realidad.
Sólo son quejas de mi boca
que hoy cultiva reproches
porque ya no estás.

Rafa Marín

Me trajo la noche

Me trajo la noche el silencio de tu voz.
Tras un día de tanto sentir,
llego el mensaje que siempre temí.
Me tiró de espaldas como una coz.
¿Qué hacer ahora, llorar por ti?
¿Hacer promesas de olvido que no cumpliré?
Y aquí estoy otra vez,
escribiendo estas majaderías
que no me hacen ningún bien.
Todo por llevarte siempre conmigo,
aunque esta vez sea mi reproche
el que me canta al oído.

Rafa Marín

Se van atrincherando los sentimientos

Se van atrincherando los sentimientos.
A veces tan claros y otras tan opacos.
Me aferro con las manos desnudas
al zarzal que es tu silencio.

Busco consuelo en esta música
que sana mi alma y pinta en sus letras
algo de esperanza en mi vida rota.
Y así, queriendo escribirte
y sin saber que decir.

Hoy voy derrochando la vida,
desahuciado del amor, qué me queda.
Sólo un cielo negro y sin estrellas.

Rafa Marín

lunes, 23 de marzo de 2015

Quisiera, claro que si

Quisiera, claro que si.
Proclamar a los cuatro vientos,
este amor que siento
y que me quema hasta los huesos.
Quisiera beber de ti,
hasta el último espasmo de tu orgasmo.
Sentir temblar tu piel,
cuando bajo tu peso
poco a poco van callando tus gemidos.
Descubrir la mañana enredado en tu cuerpo
y volver a empezar hasta morir en ti.
Pero son estos, mis locos deseos,
los que no cuento.
Son mi silencio y mi remordimiento.

Rafa Marín

Hoy el mar es del color de tus ojos

Hoy el mar es del color de tus ojos.
Sentado aquí lo miro y pierdo
la noción del tiempo.
Me asaltan tantos recuerdos
de aquellos primeros días.
Cuando quiso el azar
que coincidiéramos en un bar del puerto.
Yo buscaba inspiración para mis versos.
Y Tú te dejaste ver.
¿recuerdas ese momento?
Con una sonrisa te sentaste junto a mi.
Aún no sé por qué.
Comenzamos a hablar
de la vida dura del marinero.
Yo buscaba una musa
y tú querías ser dueña de mi pensamiento.
Hoy por fin puedo escribirte
sin sentir que me llena el desaliento.
Como viniste te marchaste,
sin motivos y sin avisar.

Rafa Marín

Me gusta besarte

Me gusta besarte
cuando estás dormida,
recorrer con mis labios
la tersa piel de tus hombros.
sentir el escalofrío
que provocan mis dedos,
cuando curiosos
se pasean por tu espalda.
Me gustar despertar
y sentirte a mi lado,
dormida y acurrucada
contra mi cuerpo.
Notar el ritmo pausado
del latir de ese corazón
que estando en tu pecho
me tiene enamorado.

Rafa Marín