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domingo, 27 de febrero de 2022

Un mar de luz

Un mar de luz,
un sueño compartido,
porque todo ha sido,
sentir que llegas tú.
Disparatadas mentes,
un mar es todo un sur,
de paz y de hermosura.
Cádiz, Sao Paulo, Toamasina
o la eterna Estambul.
Fronteras que se unen,
con cada ola que llega.
Un ahora que despega,
porque hay necesidad.
La civilizaciones enteras,
mil personas sin igual,
bajo este cielo tan azul,
como profundo es el mar.

Rafa Marín

Siento el alma

Siento el alma como una veleta,
dando este frío pensamiento,
paso a un dolor tan agudo,
que es una fe que a mí se aferra.
Son las verdades que yerran,
razones de un loco corazón,
que con cerebro no cuenta.
Ser que soy y que ahora empieza,
un camino que me pide andar,
tropezando de piedra en piedra.
Algún día tus murallas volverán,
Cádiz, que mis ojos a verte no aciertan.
Tú, que fuiste de todas la más puta
y también la verdad más cierta,
guardas en tus calles esas ganas,
que en mis venas se entierran.

Rafa marin

Como una vida

Como si de una vida se tratase,
vas y en tu madurez arrasas,
con esta rivera de mi cuerpo.
Crezco frente a ti y soy salto,
caudal que se estrella,
en esta brutal avenida,
de miedos y deseos.
Me quieres por esos lugares,
que son pálidas cicatrices,
en este último y cruel aliento;
sueños que dibujaron tu mente
y que se llevó el fugaz tiempo.
Tú que soñabas ser infinita,
te volviste mosca efímera.
Se te cerraron los labios,
por esta escasez de besos.
Que infames fueron mis versos
y que generosa tu ribera.

Rafa Marín

Noche y solo noche

Noche tibia sin sueños,
noche corta sin pausa.
Noche y solo noche,
llena de luz estrellas.
Una luna que dibuja,
toda su magia en las azoteas.
Luz que alumbra un hueco
en una empinada escalera.
Todo son brillos y más brillos:
luna, sueños y estrellas.
Noche qué quieres ser dulce,
pero que solo es eterna.

Rafa Marín

Aquí tirado

Tumbado en mi cama, soñando con otros pueblos;
hombres, mujeres y niños, carne para este mundo cruel.
Oigo los soeces cantos, qué pobre y solitaria es la paz,
qué llena de falsas alegrías, una ficticia vida nada más.
Todo es sueño y fatal pesadilla, de las que libre jamás despertar,
porque ya no somos lluvia ni viento de poniente,
porque el fuego divino, ya no nos viene a calentar.
La naturaleza sigue viva y latente, pero nuestros ojos no ven,
están cegados por una dulce y lejana venda de cristal.
Una locura de sueños llameantes, una risa falsa, un cuerpo de usar y tirar,
mentiras que no paramos de gritar, estos lujuriosos versos.
Vivir la vida entre fracasos, ¿Acaso sirve de algo está sinceridad?
Sí lo único que me ata el mundo es un cordón que ya se volvió dogal.

Rafa Marín

sábado, 26 de febrero de 2022

¿Qué son esos soles?
40 diamantes inmaculados.
40 cartas de amor y dicha,
40 sonrisas de la musa Erato.
Por este dia aventurado,
todo un sueño sin prisa,
una paz que al fin me abraza,
un regalo ornamentado.
El amor hoy nos conjura,
como la verdad presentada,
que en tu seno dulce anida.
Vuela el ave y feliz canta,
con el sol que nace y brilla,
como este ser que al conocerte,
aprendió a soñar enamorado.

Rafa Marín

Guadalete

Hermano, pon otro ron, 
que me acordé del Guadalete,
aquella mañana en primavera.
Y era su cauce lento,
como esta vida que se va.
Un brillo cuando la lluvia escampa,
y del hormiguero la lua,
cuando echa sus alas a volar.

Rafa Marín

Injusticia

Hay una fe sin esperanza
que se hunde en la arena,
como las raíces de una higuera,
creciendo entre las grietas.
Hay una maldad perenne,
cual dogal que aprieta.
Hay una injusticia que es social
y que al parecer no nos interesa.
Otra vuelta de esta rueda fatal,
sin que nadie de ella aprenda.

Rafa Marín

miércoles, 23 de febrero de 2022

Galicia (galego)

Galicia 

A luz que de ti despídese,
soña con voar á noitiña,
e así deixarse ir e perecer,
sendo libre coa marea.
Mirar o horizonte desaparecer,
desde esta última terra,
que Santos e bruxas encerra,
e por sempre tempo ser.

Rafa Marín 
Traducida por @evaieven

Galicia

La luz que de ti se despide,
sueña con volar al anochecer,
y así dejarse ir y perecer,
siendo libre con la marea.
Mirar el horizonte desaparecer,
desde esta última tierra,
que Santos y brujas encierra,
y por siempre, tiempo allí ser.

Rafa Marín

domingo, 20 de febrero de 2022

Sutil

Sutil,
como una sombra que se alarga
y entre esperas y esperanza,
es un tallo que florece.
Sutil,
como una hoja que cimbrea,
junto a un brote que en la helada se pierde.
Sutil,
como una pronta primavera
y ese frío que llega de repente.
Sutil,
como una huella en la vereda,
que te señala quien va y quien se queda.
Sutil,
como el perfume en la almohada,
como la sombra del carmín,
enredada entre el cuello y la corbata.
Sutil,
vino que se derrama
y es alegría en el mantel,
porque bastó una mirada,
para hacerte torpe y dejarlo caer.
Sutil,
como el empeño de unas letras,
que no buscan esa eterna alabanza.
Sutil,
como la rosa que nace blanca
y ya cortada, se marchita,
abandonada en el salón.

Rafa Marín

sábado, 19 de febrero de 2022

Ser

Vuela mi mente y entre las cimas,
es copo de nieve, empujado por la brisa.
Me asomo al cristal un instante nada más,
escalofrío en tu cuello, que quisiera besar.
Pero sólo soy una fugaz estrella de hielo,
un blanco suspiro, como un fantasma que se echó,
entre las cimas, con la brisa a volar.

Rafa Marín

viernes, 18 de febrero de 2022

Mi vida

Que inquietante es la verdad,
cuando pura se desliza.
Tan cruel es cuando brilla,
esa lágrima fría y maldita.
Qué pedirle a la vida,
que entre prisas se me escapa,
cuando al mirarla es espada,
que brutal hiere mis costillas.
Corazón que aquí se humilla,
pregonando mil palabras,
suspiros que se me escapan,
mientras huyó de puntillas.

Rafa Marín

A una fregona

Al color rosado de sus manos,
peladas por el frío y la lejía,
de tanto fregar suelos y baños,
mientras la dueña cruel se reía.
Los grifos mal cerrados vertían,
esas gotas que suenan a años,
como el viejo dolor de sus rodillas,
que no lo sienten ni los esclavos.

Rafa Marín

martes, 15 de febrero de 2022

Soneto

Si de este mundo que se nos hizo lejano,
quisieran las doradas arenas ser orillas,
sílices que bajo los soles por ti hoy brillan,
luz de un túnel que por fin está acabando.

Encontrar, besar tus dulces labios, mi chiquilla,
con el fuego de este corazón incendiado,
llamas del infierno al que está condenado,
porque tus azules ojos ni siquiera miran.

Y así, en esta cárcel que sin ser tu prisión,
es jaula y mástil y paredón sin sentido,
al que como un loco entrego esta razón.

Pues de que sirve este banal y duro sitio,
donde al hacer de mis tripas tu fiel corazón,
no llega de tu boca ni un leve suspiro.

Rafa Marín

lunes, 14 de febrero de 2022

Soneto

De esta pasión que cada día me abraza,
cual tesoro tu voz asomada a mi vida,
ya convertida en un sol que nunca declina,
sin ser dorada jaula, mi corazón atrapa.

Esa razón, que a vivir más y más invita,
mientras el sueño de ser para ti no acaba,
mil mares eternos cada noche navegaba,
y ser Lázaro que con oírte resucita.

Perderme en versos, bosque que no es sustento,
y que en mi boca es Ícor que me llena,
al imaginarte, ahí mi amor, leyendo.

Pues nunca nadie ha tenido vida más plena,
que esta que a tu lado hoy estoy viviendo,
mientras el ocaso de los tiempos se nos lleva.

Feliz San Valentín

Rafa Marín

viernes, 11 de febrero de 2022

Me debato

Por el pasillo me persigue, esta urgencia,
de no tener un sitio al que escapar.
Caracolas de mar y mil ausencias,
que comprendan que no todo es llegar.
Fondos de mar azules, cielos y presencias,
¿ Dónde se fueron, golondrinas y cigüeñas?
Por esos caminos me debato,
entre amarillos brillantes y negras piedras.

Rafa Marín

jueves, 10 de febrero de 2022

Ella (relato corto)

La noche había sido un suspiro, la alarma del teléfono sonó con exasperante puntualidad. Una sonrisa se dibujó en la mirada de ella. - Que oportuno, susurro a su satisfecho amante. Éste, la miró y con voz ronca la apremió. Has de marcharte, ella está a punto de llegar. Una sombra recorrió los ojos de la mujer, pero Juan no la pudo ver. - ¿Me llamarás, amor? - Si, ya sabes. En cuanto ella me deje un rato libre. La mujer se vistió de forma rápida y eficiente. Dejó sobre la cama seis billetes de 50 euros y sin decir nada, salió del cuarto y de la casa. La vida de Juan siempre había sido una mentira, su "trabajo" era satisfacer a las mujeres. Desde que el sistema había cambiado, los hombres como él eran muy solicitados. Joven, guapo, culto y musculado. Tras comprobar desde la ventana como la mujer paraba un taxi y subía a él. Juan, hizo la llamada de teléfono. Bajó las escaleras casi al ritmo de un baile y entro en la cafetería, como si el mundo fuera un jardín hermoso lleno de gente feliz. Su día fue como lo eran todos. Un tute de gym, un rato de biblioteca, y las siempre presentes mujeres. Comió con Marta y se dejó agasajar. Pobre Marta, pensaba. Tan joven y hermosa, tan asquerosamente rica y tan... La borró de su mente nada más girar la esquina. La tarde se complica casi sin querer, el mensaje lo sorprendió mientras admiraba un pequeño camafeo expuesto en la galería. Javier le había dicho que la misteriosa mujer pintada a mano sobre el vidrio, habría sido la famosa y adorada Marlene. La mujer que había acabado con el patriarcado, años atrás. Casi brincó al mirar el teléfono, el mensaje era escueto y directo. "Preséntese de inmediato en el ministerio de la verdad". Blanco como el papel y agitado como un Dry Martini, se dirigió a la salida. El taxi le dejó junto a la escalinata y las dos mujeres uniformadas, le abordaron de inmediato. Le guiaron hasta un pequeño cartucho, donde una de ellas lo sobó con la excusa del cacheo. Sonriendo, le susurró una obscenidad. Él le sonrió y respondió con un. - 300 la noche, más la cama y las drogas. La mujer puso cara de fastidio y le espetó un puerco a la vez que le tocaba los glúteos. - Anda, tira pimpollo, que te están esperando. El interior del ministerio era austero, casi minimalista en su decoración; funcional. Una alta funcionaria, le señaló un sillón, ni siquiera lo miró. Juan, esperó y esperó y esperó. Se preguntaba si no sería una estrategia para "madurarlo". Pero cuando estaba a punto de levantarse, la funcionaria lo llamó y señaló una puerta. Esperaba encontrar lo de siempre, pero no, en la sala no había señoras de mirada libidinosa, ni siquiera había señoras, ni hombres, solo una mesa, una silla y un monitor de pc. Se acercó cauteloso y de repente el aparato se iluminó. - Tome asiento, dijo una voz artificial. Ha sido seleccionado para una misión. - ¿Qué misión? Preguntó Juan. - Eso no es importante, sólo se le informa de que ha sido seleccionado, es cuanto necesita saber. Una puerta se abrió en una esquina de la sala, no se había percatado de su existencia. De ella, salió un hombrecillo entrado en años, vestía una bata blanca y con su cara sonriente le hizo señas para que lo siguiese. La nueva habitación tenía aspecto de laboratorio, aunque de un laboratorio antiguo. Juan se sintió extraño, se sentó y pareció que el tiempo se detuvo. La palmada en el hombro le sacó de su ensimismamiento. - Pues ya está. Oyó decir al anciano. Salió al la calle, paró un taxi y volvió a su rutina diaria. Aquella noche, llegó ella. Hermosa y joven, felina, sexual e irresistible. Hicieron sexo, porque no había amor. Juan la poseyó, una y otra vez, hasta que ella fue incapaz de gozar más. Tras un baño caliente, volvieron a la cama, entonces ella, presionó sobre una zona tras la oreja de Juan. Luego, estrajo una pequeña tarjeta de memoria. Accionó un par de resortes y dejó al descubierto la placa base de inteligencia artificial. Ajustó con sumo cuidado todo lo necesario y volvió a colocar todo en su sitio. La noche había sido un suspiro, la alarma del teléfono sonó con exasperante puntualidad. Una sonrisa se dibujó en la mirada de ella. Fin Rafa Marín

miércoles, 9 de febrero de 2022

Soneto (versos alejandrinos)

Sin ser más que un fiel fantasma enamorado,
voy buscando entre el si y no, margaritas,
flores tan puras que ni las edades marchitan,
porque el mismo dios esa gracia les ha dado.

Luz que a mi mirada con su belleza irisan,
para con ellos ir la noche iluminando;
como si fueran dos grandes Selenes rielando,
sobre el mar de su ser y que mi sed no quita.

¡AY! No quiero volver para verla ahí sufrir,
que es su gozo lo que mis labios le ofrecen,
verter en sus oídos mieles, cual elixir.

Y así, mientras en ella la edad resplandece,
mi vida, es de amor, poco a poco morir,
pues a pesar del canto ella me desmerece.

Rafa Marín

Sobre la grama

Sobre el verde exuberante de la grama,

eras musa y diosa y de mis labios oda,

una belleza que mi tiempo para sí roba,

mientras la prudencia cruel es silencio que calla.

Un dolor que ni la vida con su pasar borra,

está más allá del amor, son más que palabras.

Rafa Marín

martes, 8 de febrero de 2022

Invierno

Mientras se pasa este largo invierno,
que tan poco a poco nos consume,
imagino un verano incierto,
del que ya ni el mar poder presume.
Todos nos hicimos frío acero,
esta humanidad que no nos une,
es solo la cualidad que presume,
mientras caemos al fondo del infierno.

Rafa Marín

El final

Acabamos siendo la sombra de lo que fuimos,
una nada alargada sobre el camino.
Cualquier atardecer entre rojos y amarillos,
nos detendremos a mirar cuanto ha llovido,
una vida de crueldad y nada en los bolsillos.

Rafa Marín

sábado, 5 de febrero de 2022

Pasado

Momentos que no son vida,
silencios de niebla,
que con la brisa gritan.
Regueros sobre cristales,
buscando aquella salida
escondida en el polvo,
que nunca nos dio la jeringa.
La tierra se volvió mortaja,
cuando amorosa abriga,
estos huesos cansados,
que se olvidaron la risa.
Que negros los corazones,
rotas las almas perdidas,
sueños que nos vendieron,
convertidos en pesadillas.

Rafa Marín

viernes, 4 de febrero de 2022

Hay una luz

Hay una luz perdida,
que se empeña en alumbrar,
este camino de dudas,
donde mis pasos anidan.
Hay un rayo y una encina,
sobre esta loma oscura,
evitando siempre el que dirán.
Cristales para la aventura,
un soneto que me invita
y en tus ojos la luna pura,
luchando por no brillar.

Rafa Marín

miércoles, 2 de febrero de 2022

La quise

La quise sólo para mí,
como quiere la mañana al lucero,
con esa urgencia desmedida
de un amanecer que está viniendo.
La quiero, por su paciencia
y su sed insaciable,
por aquellos dulces momentos.
La quiero porque se fue,
como cada noche la luna,
entre los cipreses se va yendo.
La quiero, aunque ya no esté,
porque se volvió hada
y escapó de mis sueños.

Rafa Marín

Sus noes

Ya no quedan en mis labios,
aquellos tiernos te quiero,
se perdieron con el tiempo,
son agua  entre las manos.
Los ayeres dulces fueron,
son hoy paseos solitarios,
un siempre estar cabizbajo,
de su boca noes partieron.

Rafa Marín