Se asoma a mis ojos esta tarde que entre rojos ya declina,
e imagino tu voz, como el canto de la brisa en el pinar.
A veces soñando que soy yo, y maldiciendo esta suerte las demás.
¡Niña! Que de ninguna fuente bebo yo, que esta sed de ti, me va a matar.
¡Ninfa! De ese puro arroyo, bajo la luna de plata. ¿Dónde habitas?
Rafa Marín
No hay comentarios:
Publicar un comentario